Una mujer sostiene en brazos a un lactante en el campamento de refugiados de Zamzam, en las inmediaciones de El Fasher, estado de Darfur del Norte, Sudán. (Foto: MSF/Mohamed Zakaria/Handout vía REUTERS) |
La misión internacional de investigación señaló la existencia de evidencias sobre asesinatos, desapariciones forzadas, torturas, violencia sexual y detenciones arbitrarias perpetradas de forma sistemática. La mayoría de los ataques habrían tenido como objetivo a miembros de las comunidades étnicas Zaghawa y Fur, lo que suscita preocupación ante la posible intención de destruir total o parcialmente a dichos grupos.
El equipo investigador también mencionó la presencia de combatientes extranjeros equipados con armamento moderno, si bien no precisó su procedencia. Asimismo, instó a la comunidad internacional a reforzar la aplicación del embargo de armas en Darfur y ampliar su alcance a todo el territorio sudanés, además de imponer sanciones selectivas contra personas y entidades sospechosas de violaciones graves.
Las conclusiones serán previsiblemente examinadas en próximas sesiones del Consejo de Seguridad de la ONU.







